

El siglo XVI comienza
con querellas entre localidades de la Ribera debido a la lucha por
el agua, con el fin de aumentar las tierras regables y la producción
agrícola. La construcción de la Acequia Imperial, que
posibilitó la roturación de nuevas tierras de regadío
y el almacenamiento de cereales, creó un clima propicio para
el aumento demográfico.
En el siglo XVII, la evolución demográfica sufrió
una recesión. Varias causas influyeron en este cambio de tendencia:
bajo nivel en el desarrollo económico, la política fiscal
de los Austrias, la guerra contra Cataluña, las pestes y la
expulsión de los moriscos en 1610. Para paliar esa recesión,
por ejemploBárboles se repobló con franceses de la región
del Bearne y Oloron.