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Campeones del Mundo en las Olimpiadas de la Música

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El trompetista de Alagón José Luis Pérez Arqué de 26 años y el percusionista de Figueruelas Luis Manuel Cuartero Oliveros de 25 años han ganado el Concurso Mundial de la Música con la Banda de Magallón. La formación musical a la que pertenecen estos dos jóvenes ribereños logró el primer puesto de su categoría el pasado 1 de agosto en este certamen que se celebra cada cuatro años en la localidad holandesa de Kerkrade y que es conocido como las olimpiadas de la música.

José Luis Pérez es profesor de Música del colegio de Magallón y Luis Manuel Cuartero es profesor de Percusión de la escuela de Música de la misma localidad. Ambos, además de formar parte de la banda como músicos, han desarrollado una labor muy importante a la hora de preparar la participación en el concurso desde su faceta de profesores: "Estamos trabajando la música desde el colegio para hacer cantera para la banda", explica José Luis. "Es muy importante que la gente desde el colegio fomente la música y para que luego vengan a la banda", añade Luis Manuel. "En otros pueblos no hay esta conexión entre el colegio, la escuela de música, y la banda". Además todo el pueblo está completamente volcado con la música. La Banda de Magallón está formada por 45 músicos aunque se reforzaron para participar en el concurso hasta un total de 80 componentes. Pero es que la Sociedad Artístico-Musical de Magallón cuenta con casi 600 socios en un pueblo de poco más de 1.200 habitantes: "Es gente que simplemente paga una cuota al año por colaborar".

Con esta afición y tradición musical el año pasado decidieron participar en el Concurso Mundial de la Música: "Es como las olimpiadas del deporte pero para la música. Es un concurso de bandas de todo el mundo. Las bandas que cumplen unas bases pueden apuntarse, y luego un jurado selecciona los participantes por historia, por tradición, y por las obras que van a tocar", señala Luis Manuel. Cada banda debe interpretar una obra obligatoria y otra libre. Para la libre, el Ayuntamiento Magallón contrató al prestigioso compositor estadounidense y profesor del Berklee College of Music de Boston, Gregory Fritze, que realizó la obra titulada "Magallón: instrumento de civilizaciones": "Es una composición con todas las canciones populares de Magallón. Fue muy emocionante para la gente hacer una obra de ese nivel con melodías y canciones típicas de allí", comenta José Luis.

En diciembre recibieron la confirmación de su participación en el Concurso Mundial de la Música, pero desde principio de curso ya empezaron los ensayos. Todo un año preparando el concurso, "y el último mes ensayábamos todos los días, de lunes a sábado", señalan. Incluso viajaron a Holanda dos días antes de su actuación para concentrarse allí y seguir ensayando mañana y tarde. "Íbamos muy preparados y muy concienciados", explica Luis Manuel. "Pero desde la posición de profesores lo que hay que decir a los chavales es que vamos a ganar pero no pasa nada si no se gana, porque el trabajo está hecho. Lo importante no es ganar, es participar y aprender, y desde esa posición íbamos preparados para ganar pero sin la presión de tener que ganar, que es lo que puede poner nerviosos a los chavales o hacer que se equivoquen".

Las bandas estaban divididas en varias categorías dependiendo del número de músicos y de la dificultad de las obras. La Banda de Magallón estaba en la tercera categoría con otras 16 bandas de todo el mundo: Italia, Bélgica, Francia, Inglaterra, China, y otras españolas como la Banda de Botorrita. Las formaciones actuaron en varios fines de semana entre julio y de agosto, y a los de Magallón les tocó en último lugar el sábado 1 de agosto. Comenzaron la actuación con un pasodoble de presentación "Cielo andaluz": "No era obligatoria ni puntuaba, pero si lo haces bien tienes al jurado predispuesto a escuchar mejor", explica Luis Manuel. Luego interpretaron la obra obligatoria "Invocation y Tocata", y terminaron con la obra libre compuesta para la ocasión "Magallón: instrumento de civilizaciones". En total poco más de media hora de actuación. Las sensaciones al acabar fueron muy buenas: "Salió todo prácticamente perfecto, sin ningún fallo, y todo como se había ensayado. La gente estuvo muy concentrada", comenta José Luis. Y tras la deliberación del jurado les declararon ganadores del concurso. Los músicos lo celebraron en el mismo escenario manteando al director de la banda Rubén Navarro. También lo celebraron los 160 vecinos que acompañaron a la banda hasta Holanda: "Impresionaba ver a esta gente como se emocionaba cuando nos dieron el primer premio. Son personas que no tienen nada que ver con la banda pero que viajaron para apoyarnos pagándose su propio billete".

Y las celebraciones continuaron cuando regresaron a Magallón: "Cuando volvimos con el autobús había 400 o 500 personas aplaudiéndonos. Además pusieron por megafonía la obra Magallón que habíamos grabado en el concurso", señala Luis Manuel que además añade que "en Magallón se siente la banda y la música como en mi pueblo el fútbol, con la misma afición que el que va a ver un partido de fútbol". Para José Luis "en ningún sitio se siente como allí. Pero ya no solo los músicos, sino todo el pueblo, un sentimiento que te lleva a hacer un viaje en avión para ir a ver a la banda sin ser músico ni tener familiares en la banda. Es la diferencia que hay con esta zona de la Ribera Alta del Ebro. Aquí no se le da la misma importancia a la música. Allí la gente se vuelca y se consiguen cosas como estas. Y a parte de la pasión del pueblo, que aquí no la hay, está el apoyo institucional, que aquí tampoco lo hay. Este apoyo es muy importante porque ya puede haber la mejor banda del mundo o los mejores músicos del mundo que si no tiene apoyo desde arriba no tiene nada que hacer". Luis Manuel añade que "eso es lo que nos da un poco de pena a nosotros que somos de aquí, y que nos gustaría que en Alagón o en Figueruelas pudiera haber algo así Tampoco necesita un gran soporte económico, simplemente es querer apoyar y fomentarlo". Para José Luis la clave es que "se trabaja de otra forma y con otra mentalidad" dándole a la música la importancia que tiene, sobretodo para la educación: "Quizá la gente no le da la importancia que tiene porque no sabe lo que supone la música para la educación del niño. Todo son beneficios: favorece la concentración, desarrolla el oído, la inteligencia, la responsabilidad, la disciplina. Allí lo tienen muy claro y la asignatura de música es sagrada".


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